QUIENES SOMOS

 

La historia de Suvinil empieza en 1969...
...con Super, una pequeña fábrica nacional de pinturas con base de látex sintético, fundada por Alócio Bueno y comprada por Glasurit, empresa de BASF. Para algunos, la vida empieza a los cuarenta. Para Suvinil, la plenitud llegó antes. Más exactamente cuando alcanzó el liderazgo del segmento de pinturas inmobiliarias en la década del 80 y vío aumentar, año tras año, su participación en el mercado brasileño.

Suvinil empieza cuando el empresario paulista Alócio Bueno, propietario de Super, hasta ese momento fabricante de pinturas para automóviles, decidió copiar una pintura con base de látex sintético, llamada PVA.

El compuesto, también conocido popularmente como vinil, llevó a Bueno a cambiar el nombre de su fábrica para Suvinil, formado por "Su" de Super, y "Vinil".
 

Al encuentro del mercado
Al entrar en la década del 80, los dirigentes de BASF se dieron cuenta que ya no bastaba producir el PVA. Era necesario ir al encuentro del mercado, que empezaba a pedir novedades. Así, en 1983, surge la primera pintura Suvinil no destinada a las paredes.

Era el Suvinil Piso, resultado de los avances tecnológicos que permitieron producir una pintura tan resistente que se podría pisar. Un año después se lanza la pintura acrílica. Otra opción durable, resistente y lavable, que confiere brillo a las paredes, diferenciándola del PVA. Más tarde se lanza el acabado satinado.

Al principio de la década del 90, con la apertura del Cone Sur, la unidad de pinturas de BASF inició planes para conquistar la región con la marca Suvinil, que en seguida se hace presente en Argentina, Paraguay y Uruguay. En Brasil, la tecnología de las máquinas tintométricas, ya usadas para la repintura de automóviles, llegaba en 1994 a los mostradores de los negocios de pinturas decorativas.

BASF no tarda en lanzar su equipo, bautizado de Sistema SelfColor.

Marca rejuvenecida
Al cumplir 37 años en 1998, Suvinil pasó por un lifting rejuvenecedor, para que su imagen correspondiera a la revolución tecnológica de sus productos.

Así, la nueva identidad corporativa fue rediseñada, pero agregando al nombre Suvinil la idea de modernidad, movimiento, innovación y emoción. Una S dorada fue añadida en el logotipo, otorgándole más nobleza a los atributos de la marca. Los envases fueron renovados y empezaron a traer todas las informaciones que el consumidor quería, así como la manera de aplicar y los beneficios del producto.

La remodelación también se dio en los negocios de pintura BASF desarrolló un proyecto de merchandising que cambió la apariencia de los establecimientos para siempre. Dejaron de parecerse a depósitos de latas para parecerse a boutiques atrayentes y organizadas.

Estimuló la reforma de las fachadas de los negocios e invirtió en vistosos carteles y banners para decorar los puntos de ventas.


Amplitud de portfolio

A partir de 1997, Suvinil dio inicio a la diversificación de la producción lanzando un producto nuevo todos los años.

Ya no era suficiente poseer las mejores pinturas del mercado - era necesario atender las nuevas necesidades de consumo. De esta manera, surgieron en ese año las pinturas Fachada y Gold.

En marzo del 2000 Suvinil nuevamente salió al frente al lanzar el primer. Fue necesario emplear un año y medio de investigación para llegar al producto.

Su principal diferencia es la disolución en agua, dispensando el solvente. Esa característica lo hace un producto de bajísimo olor y atiende la antigua reivindicación de los pintores. Otro producto de esa época es el Suvinil Barniz Alta Performance, también conocido como Stain, cuyo destaque es máxima resistencia y rendimiento doblemente superior.

Aún el mismo año, llega a los negocios Texturatto en las versiones Renaissance y Classic: hidrorrepelente, refinado, económico y práctico, pasó por rigurosas pruebas que le aseguran alto desempeño y excelente aceptación de parte del consumidor. En el 2001, frente al éxito del producto, la línea recibe el Suvinil Texturatto Originalle, de acabado más fino, sin granos.

Finalmente, en mayo del 2001, se crea el Suvinil Esmalte Epoxi, ideal para usar en azulejos, pisos, albañilería, revoque, hormigón, superficies metálicas y maderas no resinosas. Posibilita cambiar o reformar ambientes sin necesidad de romper azulejos.

En 50 años Suvinil construyó su historia. Hemos conquistado su respeto a través de nuestro empeño en ofrecer productos de calidad. Por consiguiente, Suvinil es hoy una marca de personalidad única en el mercado, reconocida en todo Brasil.